Mare de Déu de la Salut

La fiesta de la Mare de Déu de la Salut nace de un hecho que marcó a Algemesí: En 1247, un vecino encontró dentro del tronco de una vieja morera una imagende la Virgen María. La llevaron tres veces a Alzira… y las tres veces volvió milagrosamente al mismo tronco. Aquello impactó tanto al pueblo que se empezó a celebrar fiestas en señal de agradecimiento, origen de la actual fiesta patronal.

La imagen formaba parte de los llamados “santos hallazgos” o “Vírgenes negras”, muy comunes en la Península en el siglo XIII. Aunque la talla original se perdió en la Guerra Civil, sabemos por fotos y documentos que era una imagen románica, oscura y pesada, muy propia de los tallistas anónimos de la época.

Del 29 de agosto al 6 de septiembre, cada noche suenan las campanas que anuncian la Novena. El pueblo se reúne en la Capella de la Troballa y las calles se llenan de danzas. El 6 de septiembre, justo al caer el sol, tabales y dulzainas marcan el ambiente festivo: se celebra la última novena y los niños representan los misterios de la Mare de Déu. Después llegan el vítol, una lluvia de caramelos, una traca, el tradicional globo de papel y un concierto en la plaza Mayor.

El 7 de septiembre arranca con la despertà. Durante el día se hace la plega, para recoger aportaciones para la fiesta. Por la tarde llega uno de los momentos más esperados: la Processoneta del Trasllat, que lleva la imagen desde la Capella hasta el Altar Mayor, entre cantos como el Virolai o el Magnificat y el repique especial de la Xerevia. Más tarde sale la Processó de les Promeses, muy concurrida, que recorre las calles antiguas de la ciudad. Al llegar de nuevo a la Capella, todos los grupos de baile actúan a la vez y la imagen se entroniza en la morera del retablo.

El 8 de septiembre es el gran día. Por la mañana, la Processoneta del Matí llena la calle Berca y la placeta del Carbó, culminando con uno de los instantes más emocionantes: todos los bailes rodean el anda mientras las muixerangues forman el altar humano.

Al atardecer llega la reina de todas las procesiones: la Processó de Volta General, seis horas recorriendo “els carrers de volta” en sentido inverso al habitual, un gesto único que marca la importancia de este día junto con: Misteris i Martiris, Muixeranga, Bastonets, Carxofa, Arquets, Pastoretes, Llauradores (Bolero), Gegants (solo en la Processoneta del Matí), Creu Major,

Tornejants, Guió de la Mare de Déu, Personajes bíblicos, Volants (llevan el anda de la Mare de Déu).